Era mitad de noviembre y con la Jose íbamos por el centro de Valpo. La voy a dejar a la micro afuera del Líder y veo con horror cómo ya habían cambiado los adornos dieciocheros por muérdago y viejos pascueros.
- Mierda, ¿estamos en esa época del año tan rápido? - pensé.
Así era. Mitad de noviembre y ya estaba instalado en todos los supermercados y multitiendas el "espíritu navideño". Con ese pensamiento uno también se da cuenta de que el año pasó conchesumadremente rápido otra vez, que no alcancé a hacer las cosas que quería hacer, que no pude hacer las cosas que había planeado.
Pasaron las semanas, llegaron los exámenes, los trámites del crédito y todo esto acompañado de villancicos de mierda sonando por cualquier parlante encendido en algún lugar de gran afluencia peatonal. Maravilloso, somos un país tercermundista con clima templado y se nos ocurre hacer como si estuviésemos en pleno invierno.



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada